
En el Reglamento de Conventillos de 1899, el Conventillo fue definido como "la propiedad destinada a arrendamiento por piezas o por secciones, a la gente proletaria" en que "varias piezas o cuerpos de edificios arrendados a distintas personas tengan patio o zaguán en común". En Chile, los conventillos también llamados cités, nacieron y se multiplicaron como respuesta a la demanda habitacional de los sectores populares, migraciones constantes campo-ciudad, a la falta de terrenos para levantar sus viviendas y al progresivo mayor valor del suelo. Se les puede encontrar por cientos en Valparaíso y en Santiago quedan muchos en los barrios de Estación Central, Franklin (foto), son parte de nuestro paisaje, y seguramente de otros países del cono sur. Pareciera que se hubieran detenido en el tiempo en sus fachadas, surgiendo de improviso detrás de una reja, como una extensión anexa, otra realidad, un poco triste, opaca y a la cual uno a veces no quiere mirar hasta adentro. Así me pasó, no pude entrar por temor un poco a no sentirme forastera y quizá para no entristecerme, pero ahí siguen y muchos niños crecerán allí o vivirán algunos años de su vida si no toda.

